El lino y sus propiedades

Mientras decenas de investigadores dedican esfuerzos a diseñar artificialmente el textil perfecto, la humanidad descubría hace miles de años un tejido que lograría superar en funcionalidad a todos ellos. El lino, a veces denostado por su asociación a prendas utilitarias, es cada vez más defendido por los diseñadores, que lo están introduciendo en sus colecciones como ejemplo de material sostenible, y sí, bello.

Entre las propiedades del lino está su particular tacto frío, la resistencia al calor, y su capacidad para hacerse más suave conforme se lava más veces. Es, además, biodegradable. Mientras que la seda absorbe el calor y el algodón tiende a pegarse a la piel, el lino suele permitir que la temperatura se mantenga agradable. En el caso de la colección de la empresa de Tadashi Yanai, han incorporado algodón en algunas prendas para reducir las arrugas, y viscosa y rayón para que se ajuste al cuerpo.

Los primeros rastros del uso del lino se registraron en Georgia, donde un equipo de arqueólogos de Harvard descubrió restos de este textil en una cueva habitada 34.000 años atrás. Tratada la semilla, el lino comenzó a extenderse como materia prima avanzando a través de la época de la antigua Mesopotamia y el imperio egipcio, donde era extremadamente popular.


Fuente: Vanity Fair